Te sigo esperando en la noche,
dejé las llaves de mi cuerpo bajo la luna falsa para que entres a mis sueños y los hagas tuyos.
No hagas ruido sin mí, haremos música juntos.
Desde mi cuarto rosa.

Dice la noche que se cansó de ser ignorada, se cansó de fingir que todos la aman, sabía bien que todos dormían al verla, y sabía bien que nadie la extraña, ella lloraba dejando sus lágrimas caer en forma menguada, y solo se alcanzaban a ver desde los ríos, se sentía usada y sola, estaba harta de usar el mismo vestido negro y sus pendientes con formas de nebulosas, ya no tenía sentido seguir siendo la misma pues su rutina consistía en nunca conocer el día, se dormía llorando sabiendo que empaparía cualquier lugar a su paso, estaba tan preocupada por mirar más allá de donde sus reflejos llegaban, que había olvidado su entorno, ya no le importaba su amor por el sol, escribía eclipses sobre su blusa y se tejió una abrigo de estrellas, se preparó, extendió su suave cuerpo y camino hasta la orilla del filo y se dejó caer al mar, oscureciéndolo en su parte más profunda, entonces se sintió plena, parte de alguien, dejó sus estrellas regadas por el mar y murió abrazando a la arena. El fondo era su hogar, el fondo era yo. Desde mi cuarto rosa.
Hoy fue un día especial digno de ser recordado, fueron
las bodas de oro de mis tíos 50 años de casados, realmente 51 pero el
año pasado no se pudo celebrar, me impresiono saber cómo dos personas
han luchado, reído, llorado, vivido y miles de cosas más y se
mantuvieron durante 51 años es verdaderamente increíble, todo pintaba
a ser una ceremonia muy emotiva, típica como siempre en mi
familia, luego pusieron un vals con una canción muy típica, y
derepente sucedió la escena más tierna que he visto en años, mientras
ellos bailaban el vals la gente empezó a gritar "¡Beso, beso, beso!"
Entre risas y gritos, en eso se miraron y ella brinco hacia él,
envolvió su cuello con sus brazos y se besaron, en eso la gente grito
emocionada, fue un beso tan sincero y puro, como de esos de adolecente
enamorado, parecían novios de primera cita, 51 años y aun conservan
ese encanto de la primera vez. Que envidia ¿No?, encontrar a alguien
con quien pasar 51 años y no perder la chispa, no pude evitar derramar
unas lágrimas de ternura, te mando un abrazo desde mi cuarto rosa.

Soy feliz de que puedas leerme, soy Julianix, estudio arquitectura y mi fisionomía es andrógina, soy raro por excelencia, mi cuarto es rosa y quiero pintar la vida del mismo color, quiero hablarte de mí. Soy amante de la vida y adoro ver el reflejo de las luces por la noche en los charcos de lluvia, amo cantar y mirar a los ojos, aprendí fotografía por mi mismo, amo los ocasos, los amaneceres, la noche y la oscuridad, disfruto muchísimo de mis amistades, tengo 3 perros son mis hijos, una de ellos nació con problemas y no camina bien, ella es mi consentida se llama “Luna”, me gusta dibujar sobre el suelo con gises, espero dejar mis letras en ti, ahora te has quedado con un pedazo de mi esencia, ahora soy parte de ti y te amo.