domingo, 2 de octubre de 2011

La llave.

Te sigo esperando en la noche,

dejé las llaves de mi cuerpo bajo la luna falsa para que entres a mis sueños y los hagas tuyos.

No hagas ruido sin mí, haremos música juntos.

Desde mi cuarto rosa.

Luna Nublada.


Dice la noche que se cansó de ser ignorada, se cansó de fingir que todos la aman, sabía bien que todos dormían al verla, y sabía bien que nadie la extraña, ella lloraba dejando sus lágrimas caer en forma menguada, y solo se alcanzaban a ver desde los ríos, se sentía usada y sola, estaba harta de usar el mismo vestido negro y sus pendientes con formas de nebulosas, ya no tenía sentido seguir siendo la misma pues su rutina consistía en nunca conocer el día, se dormía llorando sabiendo que empaparía cualquier lugar a su paso, estaba tan preocupada por mirar más allá de donde sus reflejos llegaban, que había olvidado su entorno, ya no le importaba su amor por el sol, escribía eclipses sobre su blusa y se tejió una abrigo de estrellas, se preparó, extendió su suave cuerpo y camino hasta la orilla del filo y se dejó caer al mar, oscureciéndolo en su parte más profunda, entonces se sintió plena, parte de alguien, dejó sus estrellas regadas por el mar y murió abrazando a la arena. El fondo era su hogar, el fondo era yo. Desde mi cuarto rosa.

jueves, 17 de febrero de 2011

Miradas Encontradas.

Y así fue, ambos llevábamos vidas diferentes, ilusiones desconocidas,
viento en la cara y prisa en las manos.
Ambos veníamos de destinos diferentes, circunstancias ajenas y momentos exactos. Yo iba con prisa, pensando en todo menos en mí.
Yo no sé qué camino te dibujo el destino, ni qué obstáculos te obligaron a llegar a mí, pero ahí estuvimos, solo tú y yo. Su silueta era hermosa y sus facciones perfectas, en un instante nuestros ojos se conectaron viéndonos fijamente, ambos quisimos sostener nuestras miradas, tú me sonreíste, y supe que fui todo para ti.
Yo me sonroje y te pagué con la misma moneda, traté de no apartar mis ojos de los tuyos, sentí esa conexión de amor puro y sin antecedente, te guste y me encantaste, tus pupilas me incitaron a amarte y el universo se alineó para nosotros, en eso el cruce nos obligó a separarnos pues nuestros caminos no eran iguales, pasé la calle y mire hacía donde estabas, logre ver que tomaste otra dirección, desde jamás te volví a ver, solo me quedo el recuerdo de aquel dulce día en que nos amamos y fuiste más que una mirada encontrada, fuiste mi vida entera, lo fuimos todo y no fuimos nada, ¿Dónde estás estrella fugaz? ¿Dónde dejaste encharcado un amor fugaz?, La calle no es la misma sin nuestro encuentro, aunque la vida es la misma, con o sin ti. Desde mi cuarto rosa.